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Bonsai pino albar – Pinus sylvestris

Bonsai pino albar

Conocido comúnmente como pino albar, pino silvestre, serrano, pino rubio (gallegos) o pino rojal en Cataluña y Levante. También responde a nombres como scots pine o scotish pine en las Islas Británicas.

pino albar - pinus sylvestris

Situación

A pleno sol durante todo el día. Es un árbol que requiere intensidad en las horas de insolación que recibe, sobre todo en los primeros años de cultivo. Las altas temperaturas favorecen su desarrollo y crecimiento por lo que lo expondremos al sol todas las horas que nuestro clima nos permita. En climas con pocas horas de sol, las agujas se alargarán y debilitarán progresivamente, deteriorándose la salud del árbol

Sustrato

Un sustrato equilibrado para cultivo de coníferas con un ph alrededor de 6 será suficiente para garantizar el correcto cultivo de éste pino. Debe estar presente una arcilla granulosa como la akadama, también kyriuzuna por su consistencia y aporte extra de hierro y algún otro separador como arena de río, grava volcánica o pómice.

Algunos cultivadores bonsaistas incluyen mantillo de pino en la mezcla. Este aporta ligereza al sustrato a la vez que algo de humedad, un extra de micorrizas y un mínimo de materia orgánica que favorece el crecimiento a ésta especie.

Para inducir a la micorrización del sustrato podemos optar por varias soluciones. La más común es conservar parte del sustrato antiguo como inoculador del hongo sobre las nuevas raíces. También existen métodos más innovadores, como la aplicación de preparados a base de esporas de algunos hongos sobre el sustrato. Éstas esporas germinarán cuando se den las condiciones adecuadas de humedad y temperatura y entablando su relación simbiótica con las nuevas raíces.

Abonado

En primavera y otoño. Al tratarse de un árbol vigoroso, sobre todo los ejemplares en formación, le va bien los abonos que aporte nutrientes orgánicos, así como microelementos, como el hierro.


Riego

El sustrato empleado es muy drenante y por tanto hay que estar atento a la desecación del mismo, en durante épocas calurosas será muy rápida. Regaremos abundantemente cuando esté el sustrato completamente seco.

En árboles ya formados podemos reducir someramente dichos riegos para mantener controlado el tamaño de las agujas. Esto lo haremos cuando las velas se estén desarrollando a principios de primavera, antes de que las acículas nuevas aparezcan.

Transplante

En contra de lo que en un principio pudiese parecer ( que cuánto más tiempo en maceta, más raíces tendrá y más fuerte brotará) lo cierto es que para que crezca con fuerza las raíces necesitar espacio para desarrollarse y crecer también, por lo que es imperativo transplantar periódicamente el árbol, para renovar el sustrato y cortar parte de esas raíces excesivamente largas.

A la hora de tocar las raíces de un pino es aconsejable que éste ya haya despertado a la primavera, sobre el mes de Marzo o Abril dependiendo de las zonas, mostrando cierta actividad en sus yemas.

Formación y desarrollo

Es un árbol que en la naturaleza presenta un crecimiento vertical muy marcado, con la emisión de ramas verticiladas, la típica salida en forma de “rueda de carro” de varias ramas desde un mismo punto del tronco en forma radial. Un detalla importante sobre la brotación y elongación de los brotes.

Al comienzo del verano es cuando se produce el mayor crecimiento en grosor del tamaño del tronco y no en primavera como cabría suponer, propiciado por la acumulación de reservas originadas mediante la fotosíntesis en la estación primaveral.

Es en la primavera cuando el crecimiento vertical se dispara, emitiendo nuevos tallos desde las yemas en reposo de las axilas de las acículas.

La particularidad de que el crecimiento de los nuevos brotes se produzca antes que el engrosamiento del diámetro está motivado porque el segundo depende de la auxina (hormona fitovegetal reguladora del crecimiento vegetal) producida por las nuevas hojas desarrolladas previamente que inicia la activación y multiplicación de las células del cambium.

Las hojas o acículas de éste pino pueden perdurar en el árbol entre 3 ó 4 años como norma general, aunque pueden llegar hasta 5 años antes de eliminarla naturalmente.

Pinzado y aclarado de agujas en el Pinus sylvestris

En árboles jóvenes en proceso de formación dejaremos crecer los brotes verdes de los extremos de las ramas dejándolos crecer libremente durante la primavera para que vigorice la rama entera y procederemos en verano a despuntar con tijera. Con ello propiciaremos una segunda brotación trasera en dichas ramas, además de emitir un nuevo brote en el punto de corte.

En árboles ya formados el crecimiento de brotes y ramas es más parejo y está más repartido el vigor del árbol aunque es probable que persista en presentar yemas más largas en la zona apical. En éste caso igualaremos el tamaño de ésas al resto de velas.

Como hemos mencionado las agujas del pino sylvestris pueden durar un mínimo de 3 años en el árbol antes de secarse y caer. Antes de que esto ocurra las eliminaremos, preferentemente en verano, para favorecer la iluminación de zonas interiores.

Podemos reducir el vigor de ramas demasiado fuertes y vigorosas de la zona de la copa eliminando también alguna hoja nueva de la temporada. Dejando de 4 a 5 pares de hojas en estos brotes fuertes será suficiente.

Progresivamente la diferencia de fuerza de los brotes entre las distintas zonas del árbol se irá equiparando con el paso de los años y acabaremos consiguiendo un pino equilibrado y compacto.

Eliminación de agujas

La eliminación de parte de las agujas del pino es la última tarea principal para regular el crecimiento durante la temporada, si no se realiza, todo el trabajo anterior habrá sido en vano.

Menos agujas significa menos transporte de energía a las velas superiores. A finales de verano o principios de otoño retiraremos todas las viejas agujas traseras para dejar pasar la luz y el aire al interior del árbol. Las agujas se arrancan tirando en la dirección en que éstas crecen, con lo cual hay menos posibilidades de dañar la corteza. También tiene la opción de cortar la aguja con tijera por encima de la vaina que la contiene, que posteriormente se secará y caerá. Se trata en cualquier caso de evitar dañar la corteza de la rama y por tanto preservarla.

Arrancaremos  las agujas del crecimiento de éste año de los brotes fuertes, dejando 5-6 pares. Hacer lo mismo dos semanas más tarde en los brotes de resistencia media, dejando 8-10 par de agujas. Una vez más no tocar los brotes débiles.

La reducción del número de agujas es una operación estresante para el árbol, por lo que sólo se  debe realizar si el árbol está sano. Registre los pasos que está dando, anótelos o incluso documéntelos fotográficamente para poder evaluar al año siguiente si lo hizo correctamente o debe cambiar algo del procedimiento descrito.

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