Comenzemos este recorrido por las mejores prácticas de cultivo en la referente al bonsái se refiere refrescando algunos conceptos básicos  sobre las plantas que no siempre tenemos presentes.

Principios de botánica

El tronco es la parte principal de un árbol, ya que además de circular la savia que lo alimenta, se encarga de soportar el peso de las ramas y las inclemencias del tiempo, como el viento o el peso de la nieve.

En el tronco podemos observar dos tipos de crecimiento; el primario o apical, responsable de ganar altura, y el secundario, encargado del engrosamiento del tronco.

El objetivo del bonsaísta será guiar estos dos crecimientos para conferirle conicidad al diseño, desde la base (nebari) hasta la copa (ápice).

Las células responsables del aumento primario tienen capacidad de crecimiento y elasticidad,que permite el alargamiento de éstas y el consiguiente aumento de altura. En el crecimiento secundario, las células intervinientes forman el tejido conductor de la savia, llamado cambium, y mediante su multiplicación dan lugar en engrose del tronco.

Dentro del cambium podemos distinguir dos tipos de tejidos: el xilema (parte interior) que transporta la savia bruta desde las raíces hasta las hojas y el floema (parte exterior), que distribuye la savia elaborada desde las hojas al resto del árbol.

La hoja del árbol es la parte de la planta que más acusa e identifica la estación del año, sobre todo en los caducifolios. En ellas se realiza la fotosíntesis, donde la planta produce azúcares imprescindibles para el proceso de crecimiento y multiplicación celular.

La raíz, además de conferirle el soporte físico y sujeción necesarias a la planta, le permite absorber el agua y los nutrientes necesarios para su desarrollo.


A la hora de obtener nuevos bonsais, tenemos varios métodos para general nuevas plantas.

La utilización de uno u otros dependerá de la rapidez en que queramos conseguir los nuevos ejemplares así como la especie, pues no todos los métodos de multiplicación generan los mismos resultados en todas las especies. Citamos a continuación los más comunes:
Por semillas
Esquejes

Para favorecer la emisión de nuevas raíces en nuestros esquejes podemos utilizar determinados productos  químicos que aceleran dicho proceso. También podemos optar por utilizar otras sustancias más respetuosas con el medio ambiente.

En el siguiente vídeo se explica cómo hacer un enraizante natural con lentejas, para estimular a  nuestros esquejes a que enraícen más rápidamente, de una manera totalmente natural , orgánica, y económica, sin necesidad de utilizar ningún producto químico.

Utilizaremos 2 únicos ingredientes: lentejas y agua y mediante el sencillo proceso de poner las primeras en remojo, ( en una proporción 1/5 parte de lentejas, 4/5 partes de agua) conseguimos que las lentejas al germinar  liberen auxinas, una sustancia que favorece la aparición de raíces en los esquejes que pretendemos enraizar.

Acodos

Obtención de material de vivero

Recuperaciones

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