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Bonsai pino carrasco – pinus halepensis

El pino halepensis, comúnmente identificado como pino carrasco es una conífera autóctona habitual de la cuenca mediterránea, que puede alcanzar entre 15 y 20  metros de altura dependiendo de la aridez del suelo.

Es por lo general un árbol de copa ancha, con abundante ramificación y acículas de color verde claro. Su corteza de color oscuro y agrietada en árboles adultos contrasta con la corteza de las ramas que son lisas y de color gris claro. También se le conoce con el nombre de pino blanco.

Su distribución es amplia por toda la zona costera y es habitual verlo en latitudes bajas, hasta los 800- 1000 metros.

Por su abundante producción de resina en otros tiempos se utilizó para su aprovechamiento comercial. De dicha resina se obtiene trementina, de la que se destilan varios productos para la industria química. También se aprovecha su corteza para conseguir taninos, empleados en el curtido de pieles.

La ramificación  baja y profusa sobre todo a nivel medio y bajo tradicionalmente lo ha desaconsejado para su uso madedero por la dificultad de producir troncos rectos.

bonsai pino carrasco

Características del bonsái pino carrasco

Las acículas se presentan por parejas y tamaño relativamente cortas, en comparación con otras especies, entre 6 y 8 centímetros de longitud, finas y flexibles.

Las flores masculinas  son de color amarillos, de entre 1 y 1,5 centímetros reunidos en un grupo y dispersados por todas la copa y periferia del árbol, mientras que los femeninos  son más escasos, tienen forma de piña pequeñita , de color púrpura claro y unos 5 ó  6 centímetros de longitud.

Las piñas maduran en el otoño del año siguiente al que florecieron. La piña es pedunculada, cónica, y aloja en su interior a las semillas.

bonsai pino carrasco

Al cultivarlo como bonsái, el aficionado pronto descubrirá la gran dureza de ésta especie no sólo frente a la climatología, sino también a los trabajos (no siempre afortunados ni dentro de fechas) de los aficionados noveles. Si te gustan los pinos, el bonsái de pino carrasco no debe faltar entre tus árboles.

No olvides situarlo a pleno sol durante todo el año.

El calendario actuaciones del bonsai pino halepensis no se diferencia en lo esencial del visto con anterioridad para otras especies de pino. He aquí los puntos esenciales y cuidados del mismo.

Pinzado

“Solo brota donde queden acículas verdes”. Importante no olvidar ésta máxima en los pinos y muy constatable en el pino carrasco.

En ésta especie podemos observar dos tipos de crecimientos:

    1. Crecimiento juvenil, durante los primeros años de vida o en etapas posteriores de acusado estrés. Muestra crecimientos verdes cortos con vainas de 1 sola acícula, que podemos pinzar repetidamente.
    2. Brotación primaveral con velas o candelas; agujas largas y por pares, que pinzamos en primavera, cuando alcanzan su máximo tamaño previo a la aparición de las agujas (metsumi).
bonsai pino carrasco

Crecimiento juvenil (dcha) y vela madura (izq)

En el primer caso los brotes simples juveniles  los iremos pinzando según vayan alargándose y teniendo en cuenta que por lo general emite 2-3 brotes nuevos cerca del punto de corte. Realizando ésta labor repetidas veces durante la estación de crecimiento se consigue una densificación notable y rápida.

En el caso de las velas, debemos pinzar en el momento idóneo dejando mayor o menor proporción de vela en función del tamaño de la misma, su vigor y su localización: cortamos 2/3 parte en las superiores vigorosas y sólo 1/3 en los inferiores más débiles.

El pinzado regular de los brotes juveniles del pino halepensis al principio del verano provocará el aumento de la brotación trasera, que será de hoja más pequeña. Si a partir de éste momento limitamos el aporte de nitrógeno en el abono los nuevos brotes no se prolongarán en exceso.

En otoño, limpiaremos el árbol de aguja vieja.

Alambrado

Lo realizaremos con alambre de cobre, igual que el resto de coníferas. Preferiblemente a partir de otoño. Las ramas de ésta especie son de gran flexibilidad y maleabilidad. Por ello dejaremos el alambre en las ramas más tiempo de lo habitualmente con otras especies de pino para que no vuelvan a su posición inicial.

Poda

En cuanto a la poda del bonsai pino carrasco, seguiremos el patrón de crecimiento que en el resto de pinos ya trabajados. La mayor fuerza del árbol se concentra tanto en el ápice como en el extremo de las ramas principales, con un crecimiento marcadamente vertical durante los primeros años de vida. Su objetivo; buscar la luz, lo que conlleva el debilitamiento de las ramas inferiores e internas.
En etapas adultas de desarrollo éste patrón cambia aumentando la fuerza en las ramas horizontales para aumentar su tamaño.

Nuestro objetivo con el pinzado selectivo  y la poda será igualar ésta vitalidad dispar del árbol, disminuyendo la fuerza en las ramas fuertes, con mayor capacidad fotosintética y de producción energética, para favorecer el crecimiento de las ramas débiles, que de lo contrario acabarían muriendo.

Las podas severas se realizarán durante los meses de invierno y cubriremos las heridas con pasta cicatrizante.

En otoño podemos aprovechar la maleabilidad de la madera para realizar jin y sharis.

Trasplante

Su gran resistencia incluso en parajes áridos y secos se debe a la emisión de largas raíces con las que buscar la poca humedad que presente el suelo. Su recuperación de la naturaleza es complicada por la dificultad de encontrar raíces finas cerca del tronco.

El trasplante para renovar el sustrato no presenta mayor dificultad una vez el árbol está establecido en maceta. Como a cualquier conífera dejaremos 2/3 partes del sustrato y las raíces del árbol. Con ello aseguramos no desprendernos de las micorrizas,  hongos en relación simbiótica con las raíces del pino, imprescindible para garantizar la continuidad del pino.

Akadama, kiryuzuna o grava volcánica son sustratos habituales para los pinos y para el pino halepensis también los usaremos.

Abonado

En árboles maduros debemos limitar el aporte de nitrógeno (N) para evitar la prolongación excesiva del tamaño de las agujas y su desproporción dentro del diseño del árbol. En cambio, en otoño fertilizaremos  con generosidad para que el árbol aumente sus reservas cara a la brotación de la próxima primavera.

Enfermedades

El pino carrasco es un árbol duro ante las plagas.
No obstante puede verse afectado puntualmente por algún ataque de ácaros que pueda debilitar y hacer palidecer el verde de las acículas. Trataremos con un acaricida específico.

Aplicando los tratamientos fitosanitarios preventivos habituales en los pinos mantendremos a nuestro bonsái halepensis libre de problemas de pulgones o ataques de hongos, como la fitophtora, frecuentemente confundido con el amarronamiento de las coníferas.

La prevención siempre es la mejor de las curas.

Para concluir insistir en que esta especie, el pino halepensis es realmente fuerte y ofrece un buen comportamiento a todos los trabajos que precise realizarle. En comparación con otras especies de pino quizás se tarde más tiempo en conseguir una corteza atractiva, pero igualmente bellas cuando éstas son maduras.

bonsai pino carrasco

Foto: Miguel Angel Moreno

En cuanto a la longitud excesiva de sus acículas, el otro punto por el que no goza de gran predicamento entre algunos aficionados, es sólo cuestión de un buen cultivo conseguir un tamaño de hoja más que aceptable.

Una especie de la que frecuentemente se desaprovechan sus muchas posibilidades como bonsái autóctono, que responde muy bien a pinzados y diseños exigentes.

2 comentarios

  1. Tengo un bonsai pero ya tiro todas sus hojas, ¿esto es que se está secando? o entra en invernadero? tengo que trasplantarlo? gracias

    • Aquí en el Hemisferio Norte, estamos finalizando el verano, pero es muy pronto aún para que los árboles caducos comiencen a otoñar y tirar la hoja. Si su bonsái ha perdido toda la hoja en pleno verano puede haber pasado varias cosas: bien ha sufrido un golpe de calor y deshidratación que ha ocasionado dicha caída temporal de la hoja (si raspa ligeramente la corteza del tronco o una rama y ésta está verde aún el árbol rebrotará si lo pone a la sombra y lo riega adecuadamente en unas semanas).
      Si su bonsái es una conífera y ha secado las hojas o directamente las ha tirado, lamentablemente ya no es recuperable. Los pinos son así.
      En cualquier caso un árbol enfermo o débil NUNCA debe trasplantarse y mucho menos fuera de las fechas adecuadas, pues con ello sólo agravaríamos el problema, no lo solucionamos.
      Un saludo.

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