Defoliado de otoño en caducos

Con seguridad la mayoría de aficionados al bonsái conoce o ha oído hablar del defoliado que se realiza durante la  primavera/verano como una técnica que nos permite reducir el tamaño de la hoja de la nueva brotación.

defoliado de otoño en bonsái

Pero, ¿Conoces el defoliado de otoño en caducos y para qué se aplica?

La defoliación de nuestros árboles en otoño se debe realizar justo cuando la coloración otoñal está en su máximo explendor, lo cual a priori parece en principio un despropósito «estropear» el magnífico aspecto que arces, olmo o carpinos adquieren en estas fechas de otoño.

Esta es una práctica que se realiza de forma habitual en los viveros japoneses, pero veamos en qué se fundamenta.

Fundamientos biológicos de ésta práctica


Tijeras Bonsai 16,5 cm - Bairyu Made in Japan (Varios)

Características: 
  • Tijera tradicional japonesa para bonsai, ideal para cortar brotes, hojas y ramas pequeñas
  • Puede utilizarse también para trabajos de jardinería en general y para hacer arreglos florales
  • Anillas anchas para un agarre fácil y cómodo
  • Longitud hojas 50 mm, longitud total 165 mm, peso 145 g
  • Producto original japonés
Desde Nueva: 28,90 € En Stock
  • Si se realiza en el momento adecuado se va a ganar más tiempo  de insolación dentro de la estructura del árbol, tronco y ramas interiores,  lo cual activará una mejor y más fuerte  brotación  en la próxima primavera.
  • Al eliminar las  hojas de nuestros árboles podemos acceder más fácilmente a su interior y trabajar en el alambrado y distribución de las ramas.

Quizás sea esta segunda razón la de mayor peso a la hora de decantarse por el defoliado de otoño para agilizar los trabajos de alambrado sobretodo en viveros o colecciones con muchos ejemplares.

Fundamentos de fisiología vegetal

Las plantas realizan la fotosíntesis y ésta se realiza en las hojas, más concretamente en los cloroplastos, donde se hayan una serie de pigmentos como la clorifila A y la clorifila B, carotenoides o santofilas.  Las dos primeras tienen un color verdoso, mientras que los carotenoides y santoilas lo tienen amarillento anaranjado, todos ellos con un espectro de absobción de color diferente.

Así por ejemplo la clorofila  es capaz de absorber toda la radiación solar menos la verde que la refleja y gracias a ello llega hasta nosotros  y por ello apreciamos las hojas de dicho color verde.
En la fotosíntesis existen dos fases, una fase luminosa y una fase «oscura» aunque aquí también hace falta la luz.

  1. En la fase luminosa se crea «el complejo de absorción» donde hay una capa de carotenoides; con la excitación de electrones de estos carotenoides y el intercambio entre ambos tipos de clorofila:  esos electrones excitados se transforman en una molécula de energía denominada atp.
  2. Esta molécula de energía atp es la que después en la fase oscura de la fotosíntesis junto con el C02 que coge la planta de la atmósfera crea los hidratos de carbono que el árbol necesita.

Al acercarse el otoño en la clorofila, el frío hace que se cree una hormona que lo que hace es degradar el núcleo de magnesio de la clorofila y entonces todo ese complejo de absorción se descompone y permanece en las hojas, que ya no son funcionales y que adquieren ese color característico amarillo.

En éste punto podemos dejarlas caer por sí solas o bien proceder al defoliado de otoño para favorecer los trabajos de alambrado y/o poda del bonsái ya mencionados.

Cuando llega el invierno y el frío lo que hace la planta es fabricar una especie de tapones para  ir parando el flujo de savia, cuanto más frío haga antes se frenará la actividad de la planta.
Al quitarle esa hoja otoñal todo el frío que vaya a hacer le va a caer de lleno a la
ramificación. Esto hará que se acelere la formación de etileno y la formación de
los citados tapones frenando en seco el movimiento de la planta.
Un árbol tarda habitualmente cerca de dos meses en pararse completamente desde el momento que empieza a amarillear la hoja hasta que se para completamente el árbol.

Lo que conseguimos con el defoliado es que pare en ese mes, con lo cual ahorrará cierta cantidad de energía, que por otra parte no está reponiendo, porque  hay que recordar en éste punto que las hojas ya no son funcionales;  no están generando energía  ni nutrientes para la planta pero sí los están consumiendo.

Dicha energía quedará acumulada para que en primavera la brotación sea más fuerte.

Resumamos en tres puntos la cuestión:

  • Con el defoliado de otoño vamos a ganar más tiempo  en cuanto a sol para las yemas y estas se activarán antes.
  • Una vez que empiezan a colorear las hojas es el momento ideal para poder trabajar los árboles,  también nos permite poder ver mejor mucho mejor la estructura y podemos trabajar en su diseño.
  • La brotación de la siguiente primavera será mejor y más fuerte.

Distintos puntos de vista

La diversidad es sin duda el mejor motor del progreso y el conocimiento.

En relación con la técnica descrita en éste artículo os ofrecemos otra opinión radicalmente opuesta sobre el defoliado de otoño y sus suspuestas ventajas o ausencia de ellas.

Podemos resumir el vídeo explicativo del biólogo y bonsaísta Miguel Angel Serrano en las siguientes conclusiones:

  • 2:55 : No hay ahorro energético. Las caducifolias están adaptadas al clima desde tiempo inmemorial.Hay un proceso de otoñada, entre 1 y 2 meses, en el que la hoja ya no es funcional pero aún se mantiene en el árbol, precisamente porque la planta está reabsorbiendo los nutrientes presentes en dichas hojas. Aunque deje de ser funcionales, no consumen energía del resto de la planta.
  • 11:28 : No tiene efectos en la brotación del año siguiente.
  • Sí nos sirve para tener acceso a la ramificación y alambrar y retocar el diseño.

En cualquier caso debe ser el bonsaísta quien valore si necesita realizar éste trabajo otoñal, según su disponibilidad o estado de diseño del árbol.

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