El cultivo del bonsái se basa en la idea de hacer crecer a un árbol en un tiesto de reducidas dimensiones y siguiendo un modelo previo presentarlo como a los árboles de su especie que viven en el medio natural, reflejando con ello la esencia y espíritu de la propia naturaleza.

A éste concepto hay que añadir el conjunto de técnicas propias que aplicamos a ésta planta para que evoluciones y se desarrolle siguiendo el criterio y planificación de su creador.
Como ser vivo que crece y evoluciona con el paso del tiempo, que precisa los elementos necesarios para seguir vivo; agua, nutrientes minerales y las atenciones de su cuidador.

Además de los cuidados diarios mencionados, también se tendrán en cuenta otros trabajos periódicos que precisará nuestro árbol, como son la poda, el pinzado, el alambrado etc. todos ellos encaminados a darle un diseño y un estilo al desarrollo de nuestro bonsai. Pero si nuestra capacidad de aprendizaje nos hacen querer llevar a nuestro bonsai a otro nivel de diseño y perfección , las posibilidades de conformar y moldear el aspecto de nuestro árbol se amplian con técnicas y procedimientos más avanzados a los que dedicamos esta sección.

Pasamos a describir algunas de éstas labores más habituales, así como otras técnicas especiales, más sofisticadas y que requieren cierta experiencia por parte del cultivador para su consecución.



Defoliado

Mediante el defoliado (eliminación de todas o parte de las hojas de nuestro bonsai perenne) conseguimos despertar los brotes y yemas latentes provocando una nueva brotación de hojas más pequeñas y una mayor ramificación interior.

Es un método exigente para el árbol que también presenta algunos inconvenientes que hemos de valorar antes de acometer éste trabajo, como el riesgo de retirada de savia y consiguiente muerte de algunas ramas. Y sobretodo debemos tener muy presente que el defoliado sólo será aplicable a árboles completamente sanos y vigorosos para que la pueda superar con éxito.

Maderas muertas

Jin y shari

Plantación en bosque

Plantación sobre roca

Torsiones

El Tanuki

En la tarea de formar y diseñar un bonsái, que normalmente precisa algunos años de dedicación, hemos ser capaces de disfrutar con el proceso, de implicarnos en una evolución que es más que simple jardinería, que aunque no lleguemos al punto de consideración en que los maestros bonsaístas o monjes budistas de antaño tenían a sus árboles en los orígenes de ésta práctica, sí podemos llegar a conectar con una parte de la naturaleza, una pequeña parte en forma de árbol, que vive en nuestro hogar, depende de nosotros y que refleja con plenitud y vida a los cuidados que le ofrecemos.

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