Técnica de la bolsa negra para enraizar estacas

En ésta ocasión toca hablar de un método de obtención de nuevos ejemplares de bonsáis que nos permite en relativamente poco tiempo obtener árboles de gran porte y desarrollo.

Nos referimos  al método de esquejado conocido como «de la bolsa negra», con el que partiendo de trozos de ramas de buen calibre forzamos la brotación de nuevas yemas y un nuevo sistema radicular.

Técnica de la bolsa negra para bonsái

El método de la bolsa negra básicamente consiste en hacer creer al árbol que ha sido enterrado por un movimiento de tierras u otro motivo. Esto le provoca que intente volver a la superficie, generando una fuerte brotación, con su correspondiente enraizamiento.
Para que esto se consiga debemos cumplir una serie de condiciones de cultivo; humedad, oscuridad completa y temperatura adecuada y constante.

Así por ejemplo, con los olivos se procede las futuras estacas cortando entre 6-8 centímetros por debajo del nivel del suelo, por la zona etiolizada del tronco que reconoceremos rápidamente pues aparece más pálida de color al estar enterrada.

La etiolación es un proceso vegetal que acontece en las plantas o partes de ellas por la falta continuada de luz, como por ejemplo si están más enterradas de la cuenta en el sustrato. Este fenómeno se basa en la pérdida parcial o total de los pigmentos clorofílicos en los tejidos de esa zona transformándolos en tejidos blanquecinos muy similares al de las raíces y más propicios para la emisión de nuevas raíces.

También eliminaremos toda la parte aérea del follaje pues durante éste proceso no es necesaria y sólo consumiría agua del tronco.

Es importante que todos los cortes sean lo más limpios posibles, sin marcas de dientes de sierra u otras herramientas.

Los corte superiores los protegeremos con pasta selladora bonsái para evitar la deshidratación del esqueje.

En el corte inferior que queda enterrado  aplicaremos hormonas de enraizamiento para favorecer el enraizamiento, pero sólo es necesario en el perímetro exterior del corte, en la zona del cambium. La parte central, el xilema, lo cubriremos con pasta selladora de poda.

Veamos un vídeo práctico de cómo aplicar ésta técnica de la mano de Antonio Sánchez, en particular para enraizar estacas de olivo:

Un vez hecho esto, se planta este “tocón” en un sustrato poroso y drenante, se humedece todo bien y se cubre con un plastico o bolsa negra  para que no le llegue la luz.

Enraizado de estacas

Previamente habremos fijado convenientemente el tronco a la maceta con unos tensores para procurar que no se mueva lo más mínimo.

Cualquier movimiento podría partir las nuevas raicillas que aparecerán próximamente.

De vez en cuando es necesario asegurarse de que se mantiene la humedad dentro de la bolsa y si no es así, se vuelve a regar.
Hay que evitar que los brotes nuevos que vayan saliendo queden en contacto con el plástico ya que podría provocar su pudrición. Para ello podemos disponer una serie de alambres o arcos en la parte superior del tronco, formando una estructura que lo mantenga lejos del plástico.

Dependiendo de la especie a la que pertenezca el esqueje y de la época del año, unas semas más tarde deberíamos poder ver brotes incipientes a modo de pequeños puntos blancos y, supuestamente, raíces nuevas.
Una vez los brotes nuevos tengan unos 5 centímetros, se empieza a descubrir poco a poco, a lo largo de varios días, y se empieza a sacar al exterior progresivamente.

Las especies más idóneas

Podemos enraizar en bolsa estacas de olivos, ullastres, almendros, olmos, higueras o granados cuyo diámetro o sinuosidad sean interesantes para un futuro bonsái con movimiento.

Enraizar estacas de higuera es especialmente  fácil por la adaptabilidad de ésta especie y su gran poder vegetativo.

Enraizar un tocón de olivo nos permitirá conseguir un bonsái con un diámetro de tronco que con un cultivo tradicional nos hubiera llevado años si no décadas.

Las estacas las obtendremos de ejemplares adultos en campos de cultivo abandonados sin ningún aprovechamiento, bonsái recuperado del campo.

Se animamos a que practique esta técnica  de estaca de olivo en bolsa negra para obtener bonsáis con carácter.

Caso práctico

Tocón de olivo de 4 cm de diámetro aproximadamente. y unos 16 cm de altura.

Lo plantamos en un sustrato muy drenante, pómice 80% y akadama 20%, y lo sujetamos a la maceta. Seguidamente lo introducimos en un recipiente de plástico amplico que cubriremos con una bolsa negra y colocamos dentro de un invernadero frío, donde los cambios de temperatura entre el día y la noche no son tan acentuados.

Fecha de realización: octubre, Hemisferio Norte.

Evolución. A comienzos de la primavera siguiente comenzaron a marcarse las primeras yemas, de las que surgen diversos brotes en forma de abanico.

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