Tanuki bonsái

En ésta ocasión vamos a tratar una técnica utilizada en bonsái que nos permitirá obtener un gran árbol en poco tiempo: hablamos del tanuki.

Qué es un tanuki bonsái

A todos los aficionados a éste arte nos fascinan los juníperos retorcidos y añojos llenos de maderas muertas y curvas imposibles tantas veces vistos en revistas especializadas obras de grandes maestros orientales.

tanuki bonsái

Conseguir un ejemplar así conlleva décadas de cultivo y formación o un desembolso económico difícil de asumir por muchos si nos ponemos a comprarlo. La técnica del tanuki nos permitirá disfrutar de un bonsái con unas espectaculares maderas muertas y en relativamente poco tiempo. Todo una promesa.

La técnica del tanuki bonsái

A grueso modo el Tanuki consiste en una técnica que te permite fusionar un plantón a un trozo de madera muerta, esta unión con el tiempo logra un bonsái que tiene madera muerta muy llamativa y una parte viva que proviene del plantón.

Resumidamente ésta tecnica se base en la idea de unir de forma permanente un plantón, generalmente de junípero, a un tronco de madera muerta previamente tratado. El conjunto resultante resulta altamente efectivo pues a la parte verde viva de la planta se contrarresta el efecto dramático de la madera muerta retorcida.

El nombre de la técnica mencionada tiene un origen leyendario a la par que apropiado.

En Japón se conoce con el nombre de «tanuki» al perro mapache (Nyctereutes procyonoides viverrinus), un animal que en el acerbo popular japonés tiene la virtud de transformarse en cualquier cosa, cambiar de forma y confundir con falsas ilusiones a viajeros  que se cruzan con él.

tanuki bonsái

También podríamos identificar ésta técnica con el término trampantojo tan habitual en el arte de otras épocas: convertir una cosa, en nuestro caso un pequeño plantón, en otra diferente y crear la ilusión de ser un verdadeo yamadori con centenaria y bella madera muerta.

Un tanuki de auténtica calidad es difícil de distinguir de un árbol real, pues la compenetración entre ambas partes, madera y planta, es tan íntima y sólida que cuesta trabajo no identificar a dicha madera como parte del árbol.

tanuki bonsai

Cómo hacer tanuki bonsái

Una de las mejores especies que se utilizan y adaptan a ésta técnica son los juníperos, en concreto el junípero chinojuniperus chinensis– o shimpaku.

También produce excelentes resultados el juniperus procumbens nana o sonare.

En cuanto a la madera debe ser dura, resistente, preferiblemente con formas retorcidas y que trataremos previamente para que resista bien las condiciones de humedad que sufrirá en la maceta de cultivo.

En concreto sumergiremos la pieza de madera  durante veinticuatro horas en agua con legía u otro desinfectante similar con el fin de eliminar patógenos, hongos o larvas de insectos que pudieran alojarse en su interior.

Una vez seca aplicaremos sobre ella un par de capas de líquido de jin (polisulfuro de calcio) para su mejor conservación ante las inclemencias del exterior.


A continuación veamos una pequeña guía  con todos los pasos sobre el procedimiento para hacer un tanuki de la mano del youtuber y experto en bonsáis David Cortizas:

1. Veámos cómo preparar un plantón.

Nosotros vamos a utilizar el sonare (juníperus procumben nana) por su adaptabilidad, porque el sonare es fácilmente cultivable en practicamente todo el mundo, porque se aclimatan a cualquier clima, además crecen rapidísimo y hacen unas copas perfectas super espesas en muy poco tiempo.

Son ideales para hacer tanuki. Comenzamos con una madera muerta a la que realizaremos una canaleta para insertan en ella el plantón preparado, de forma tal que a medida que vaya engrosando vaya ocupando el hueco y se vaya fusionando, no como dos partes vivas pero sí integradas de forma que con el tiempo no se pueda apreciar si es un árbol formado naturalmente o un tanuki. La preparación del plantón la realizamos dejando un brote largo, eliminando el resto que no necesitamos. Necesitamos fortalecer y priorizar el crecimiento sobre ésta parte aunque en este estadio del proceso quede la planta un tanto despoblada.

2. Preparar la madera

En primer lugar vamos a descortezarlo por completo y lo haremos manualmente con unos alicates de jin, por ejemplo.
Si utilizamos lija o cualquier máquina eléctrica quedará un efecto anti natural que debemos evitar.

Trabajando así la madera conseguiremos un aspecto de lo más realista y natural similar al que tenía en su día cuando estaba viva la madera.
En segundo lugar limpiaremos a fondo con agua el tocón para eliminar cualquier resto de madera suelto o tierra.

3. Ubicar la vena viva

Una vez que la madera está limpia procederemos a realizar el hueco para adosar el plantón.Lo que vamos a hacer ahora es ver por dónde vamos a pasar el plantón, la futura vena viva del árbol. Primero tenemos que designar un frente para el árbol.
La salida de la vena viva tiene que ser siempre visible desde ese frente. No se debe dejar la salida por detrás o por un lateral con intención de disimularla y que el verde vaya creando copas por detrás pero es incorrecto.
La vena viva, tanto en su salida como en su recorrido principal tiene que verse siempre desde el frente.
Si la colocamos justo enmedio de dicho frente, aunque estrictamente sea correcta dicha posición, es poco favorecedora para el árbol y la armonia final del mismo.

Otro punto importante a tener en cuanta.
Si utilizamos una oquedad ya existente en la madera para introducir el tallo del plantón, aunque pueda resultar más cómodo que realizar una canalización nueva, resulta mucho menos creíble pues las venas vivas siempre las encontramos en la parte exterior de las curvas, pues debido a su crecimiento natural se expanden e hinchan hacia fuera, hacia la parte exterior a modo de protuberancia, no crecen hacia el interior de una ranura que pudiera existir previamente.
Es el camino fácil pero poco creíble.
El plantón tiene que ir siempre en la parte más abultada y más protuberante siempre del tocón de madera.

En las imágenes anteriores se ve el canal donde encastrar el plantón. De esta forma se consigue que con el crecimiento del plantón éste se una firmemente a la madera muerta a medida que crece. Nunca se fusionará propiamente dicho por completo, por que la madera muerta no tiene cambium, sin embargo la presión del crecimiento logrará afirmar ambos elementos hasta ser imposible darse cuenta que son dos partes distintas.

4. Realizar el hueco para encastrar el plantón:

Primero realizaremos el hueco y después le daremos un tratamiento con lejía (hipoclorito de sodio) durante 24 horas para evitar la aparición de cualquier patógeno. Posteriormente le daremos un lavado con agua a presión para quitar qualquier resto de la lejía, que de quedarse en la madera podría trasvasarse a la planta viva y matarla.

Finalmente aplicaremos una o varias manos de líquido de jin para preservar el tocón.

5. Tratamiento de la madera muerta.

Después de eliminar los restos de lejía, aplicaremos líquido de jin. Medidas de precaución a la hora de usar el líquido de jin: Aplicarlo en un lugar bien ventilado. Una vez sacado del envase original no debes retornar lo que te sobre a dicho envase porque se corrompe. Tampoco tiraremos el líquido sobrante a desagues o corrientes de agua (es altamente contaminante para la flora y fauna) El liquido se jin se aplica con la madera mojada o húmeda y sin manchar la madera viva, en caso de haber, el follaje o el sustrato.

A ser posible realizaremos estos trabajos a final de año, por el mes de Diciembre. Los resultados serán más duraderos.

6. Refinando el hueco dondo adosar el plantón

7. Adosado del plantón y plantado:

Dónde comprar madera muerta para bonsái

La primera opción sería reutilizar la madera algún bonsái o árbol que haya muerto.

Si tenemos un huerto o jardin y se nos seca algún árbol del mismo también lo podríamos reutilizar. Si no es caso tenemos la opción de comprar tocones y raíces en tiendas especializadas de bonsáis. A poco que busques por internet podrás encontrar una pieza interesante.


En resumen, con esta técnica podrás obtener un bonsái con bellas formas de maderas muertas increíbles sin tener que gastar un capital en su adquisición. Los ejemplares que se obtienen con éste procedimiento son tan válidos como cualquiera. Aunque no es una técnica simple, para conseguir resultados notables se requiere conocimiento y sobre todo práctica

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